Me inspiran los colores, los sonidos repetidos como talismanes, los afectos, los abrazos, las risas, los silencios, lo sutil, lo frágil, las sombras, los miedos, los secretos, los paseos en la naturaleza, el sol, la luna, la lluvia, el mar, las estrellas, los dibujos en la arena, los ecos escondidos en un caracol, los pájaros en el amanecer, lo inmenso, lo pequeño, las colecciones de flores, escarabajos y mariposas, las telas y sus tramas, las repeticiones, los patrones , las estampas, los perfumes, la bijoux, las chucherías, los brillos en los cristales, lo reversible en los espejos, los stickers, los juguetes diminutos, las mamushkas, las fichas extraviadas de algún dominó, los engranajes de relojes y las cajitas de música.
Cada pequeño tesoro que se presenta es una marca viva dentro de una construcción minuciosa que avanza develando trayectorias reversibles.Bordar-anudar-coser-tejer-dibujar-pintar-ensamblar-perforar-acumular-estampar-recortar-pegar… son las acciones que elijo en el proceso de creación para explorar intuitivamente.
No tengo un único espacio referente donde generar estas prácticas. Habito entre lugares cotidianos mutantes, permitiendo que lo antagónico se implique.
Despacio, múltiple y libre de catalogaciones voy al encuentro de nuevas formas que me acerquen a los contextos íntimos de más personas. Considero prioritario replicar una labor reflexiva con el entorno y los principios de sostenibilidad.